El pasado mes de octubre se celebró, en la ermita de San Roque, el IV Festival de Música de Cámara “Musigüenza”, gracias al patrocinio del Exmo. Ayuntamiento de Sigüenza, empresas colaboradoras y, cómo no, a la asistencia de un numeroso y entregado público.
Como novedad de este año, los tres conciertos tuvieron como protagonistas los instrumentos de viento y no los de cuerda que habían acaparado las ediciones anteriores.
En el primer concierto se pudieron escuchar dos trompetas piccolo (más pequeña y más aguda que otras trompetas), tocadas por Vicente Campos, gran reconocido intérprete a nivel internacional y con una amplia trayectoria concertística, y por su hijo Vicente Campos Blasco, que a pesar de su juventud demostró seriedad y confianza en el escenario. Junto a ellos, al clave, estaba Ignasi Jordá, que estudió en Francia y ha acompañado a numerosos cantantes y orquestas, además de grabar varios discos. La música que interpretaron pertenecía a las épocas Renacentista y Barroca (S.XVI-XVII-XVIII). De Vivaldi ejecutaron un concierto para dos trompetas en Do M, original para este instrumento y que precisa de un gran virtuosismo. La Sonata para trompeta en SibM de Purcell, junto con Trumpet Tune fueron dos obras muy características del barroco para tocar en ceremonias religiosas. El concierto para trompeta en Re M de Torelli permite con esta tonalidad explotar todas las características de la trompeta obteniendo un sonido muy potente. El clave tomó el protagonismo en la Fantasía y Fuga de J. S. Bach (BWV 904), donde se apreciaron más claramente las diferencias tímbricas y sonoras que hay entre este instrumento y el piano. Para terminar ofrecieron el Concierto para dos trompetas en FaM de Stölzel, donde los vientos jugaban con imitaciones a distancia de tercera. Este trío de músicos no defraudó y prestó atención hasta el más mínimo detalle, encandilando al público que se hallaba presente.
El segundo concierto corrió a cargo del “Cuarteto de Saxofones Ciudad Real” formado por Alfredo García, José Alfonso Cruz, Rafael Sanz y Jesús Cabañas. Este grupo, que tiene más de veinte años de experiencia, ha sido el promotor de homenajear al saxofonista y compositor navarro Pedro Iturralde. Y en Sigüenza volvieron hacerlo obteniendo un contacto directo y cercano con el público. Después de cada obra comentaron una breve biografía del compositor, destacando el talento que Pedro Iturralde tiene para mezclar estilos diferentes: copla, jazz, pop… El cuarteto de saxofones (soprano alto, tenor, barítono), interpretó las partituras “Miniatura”, “Suite Hellenique”, “Zorongo Gitano” y “Pequeña Czarda”, en la primera parte. Y en la segunda, “Memorias” y “Jazz Suite” que es un claro ejemplo de esa fusión del jazz con la música clásica, en donde además Iturralde deja partes libres para improvisar. En palabras del propio cuarteto: “Pedro Iturralde hace jazz para músicos de formación clásica”. Para acabar tocaron unas adaptaciones de los compositores españoles Manuel de Falla y Enrique Granados. El público disfrutó tanto, que el Cuarteto dio dos propinas, una de las cuales fue la famosa copla titulada “Tatuaje”, que emocionó a los allí presentes.
El tercer y último concierto que cerró el festival de Musigüenza, lo realizó el “Quinteto Brillant Magnus”, compuesto por una sorprendente formación: tres trompetas tocadas por Juan Ignacio Lozano, Javier Martínez y Luis Martínez, un piano a cargo de Carlos Hugo Paterson y en la batería Eva María Sánchez. Cabe destacar la batería por ser la primera vez que se tocaba este instrumento en los conciertos de Bell´Arte ICS. Este quinteto nació en el seno de la Asociación Cultural de Músicos de Teruel hace tres años, pero ya ha ofrecido más de cincuenta conciertos por toda España. Abarca un repertorio extenso y variado desde obras originales hasta arreglos. Ha grabado varios discos, uno de ellos con el título “Mozart odiaba las trompetas”. En el concierto que dieron en la Ermita se escucharon estilos muy diferentes. En la primera parte interpretaron obras anónimas como la Marcha de los Reyes de Aragón, la Marcha de Juan II de Aragón y la Marcha del Ayuntamiento de Zaragoza. Después hicieron dos arreglos de Mozart en “Ave Verum”y “Lacrimosa dies illa”. Para acabar con la música clásica tocaron “Arioso” de Haendel. A partir de aquí la música que interpretaron fue toda de compositores de finales del siglo XIX, o del XX, y la mayoría españoles. Destaca la Obertura Airosa de Muneta, la Aragonessa de la obra Carmen de Bizet, Sevilla y Tango de Albéniz, Zorongo Gitano arreglado por García Lorca, Danza nº5 de Granados y la Danza ritual del Fuego de Falla. El público disfrutó de esta agrupación y de estas obras tan bien elegidas.
Así terminó el IV Festival de Musigüenza, y la actividad de Bell´Arte “descansa” hasta el 12 de diciembre con el concierto de Navidad, a cargo del guitarrista holandés Dimitri van Halderen y chelista española Beatriz Serrano Bertos. Hasta entonces.
Inés Arnaez de Pedro














